
Durante años he observado en exposiciones fotográficas cómo las fotos, generalmente, llevan algún título adosado. Es, supongo, una herencia de las artes plásticas: los cuadros pictóricos también suelen poseer un título, un nombre.
Pienso, sin embargo que el título no siempre es necesario, es más, en ciertos contextos una misma foto podría poseer el título y en otros contextos no.
Los hábitos a veces malsanos de los libros de texto y del periodismo quizá nos han acostumbrado a esperar siempre un nombre, una aclaratoria para la imagen visual de la foto. Claro, uno no ha estado allí, en donde la imagen visual fue artificialmente retenida por esta maravillosa tecnología de la caja negra -ahora la llamaríamos caja de fotones, de electrones.
Esta foto que aquí vemos, por ejemplo, podría llevar este título:
"Sol cayendo entre las torres gemelas del parque central al atardecer visto en el retrovisor del carro el reflejo sobre la ventanilla con papel ahumado del vehículo que yo tripulaba, con el jardín botánico a la izquierda y una camioneta a la derecha"
o este otro:
"Recuerdo sintético de Caracas"
o quizás:
"Tú, caes como el sol sobre la ciudad en abril"
¿Cuál de estos títulos se haría necesario?...
Crédito de la foto: Mía.//2009-04-03. 17:51//Nokia E61i//F3.2/FL 4.9mm